El partido MAIS (Movimiento Alternativo Indígena y Social) surgió en 2013 como respuesta a la necesidad de un partido estructurado y organizado para brindar representación a los pueblos indígenas. Además de lograr ocupar las curules de la circunscripción especial indígena en el congreso, en los últimos dos periodos han ocupado curules en la circunscripción ordinaria, tanto en Cámara como en Senado (en este último caso, gracias a la pertenencia al Pacto Histórico). En las elecciones de 2019, el partido logró ganar 19 alcaldías con candidaturas propias y 55 en coalición, siendo un partido que aún busca consolidarse más en lo local.
Para las elecciones del próximo 29 de octubre: el partido presenta 307 candidaturas distribuidas de forma muy similar entre las que presenta en coalición y las propias. Ello es una reducción respecto al 2019, en el que presentó 491 candidaturas. Tal reducción puede deberse a dos factores: el número de alcaldías que lograron ganar en 2019 y el cambio en las alianzas para las coaliciones. Sobre el primer factor, se puede decir que el haber ganado solo el 24% de las candidaturas que presentaron indica que deben redireccionar sus esfuerzos y concentrar las candidaturas en los lugares donde ya tienen algún tipo de capital electoral o en el que la alianza establecida le dé ventajas. El focalizar los esfuerzos de campaña en determinadas zonas del país es una estrategia racional para un partido pequeño como este para el que los costos logísticos, económicos y reputacionales de un gran número de campañas dispersas es muy alto. Sobre el segundo punto, el cambio en las alianzas que hace el partido se harán las consideraciones a continuación, siendo este el rasgo más interesante del partido en estas elecciones.
El gráfico anterior muestra que entre las elecciones de 2019 y las de este año hay un gran cambio en los partidos con los que el partido establece alianzas. Para 2019, los principales socios del partido para las candidaturas fueron los partidos tradicionales: El Partido de la U, Cambio Radical, el Partido Liberal. Dentro del sector alternativo, sus mejores socios fueron la Alianza Verde y AICO. Para el 2023, las alianzas se han movido al ritmo de las establecidas en la política nacional. La consecuencia de ello es que las coaliciones con los partidos tradicionales se han reducido dramáticamente y se han desplazado a los miembros de la Coalición Pacto Histórico, de la que hace parte en el nivel nacional. Aún con ello, el Partido Liberal y el Partido de la U, sigue siendo sus principales aliados, seguramente en el Valle del Cauca y el Pacífico, bastiones tradicionales de estos partidos. Aunque se integra con partidos de cualquier posición en el espectro ideológico, es claro que los partidos alineados a la derecha tienen muy pocas alianzas y predomina la izquierda o centro izquierda donde se incluyen muchos partidos de creación reciente e integrados al Pacto Histórico.
A nivel geográfico encuentra que las candidaturas se ubican principalmente en las zonas periféricas del país donde hay un alto porcentaje de población perteneciente a minorías (indígenas y afros) y donde el conflicto armado ha sido particularmente intenso. Así, es en el departamento del Cauca donde hay un mayor número de candidaturas. En cambio, hay pocas candidaturas en el centro del país y la Costa Atlántica, aunque tiene presencia importante en el departamento de la Guajira de donde es oriunda la presidenta del partido Martha Peralta Epieyú. Sus candidaturas se presentan principalmente en las zonas rurales, pero tiene candidaturas en grandes capitales como Bogotá, Tunja, Pasto, Cúcuta, Villavicencio y Cartagena.
Siendo el partido político más longevo de Colombia, el Partido Liberal ha tenido que ser muy estratégico en los últimos años para continuar siendo una de las fuerzas políticas más importantes del país. Los liberales gozaron por muchos años de los beneficios de pertenecer a un sistema bipartidista, garantizándoles una mayor facilidad para obtener triunfos electorales a nivel nacional. A pesar de los principios constitucionales garantes del pluralismo de 1991 y la disolución del Frente Nacional, no fue hasta 2003 con la reforma política que los partidos tradicionales se enfrentaron electoralmente contra una creciente fuerza multipartidista. El multipartidismo en Colombia marcó el camino para el fortalecimiento de nuevos movimientos por fuera de los partidos tradicionales que llegaron a competir, con buenos resultados, junto al Partido Liberal en las próximas elecciones.
A pesar de competir en un sistema político multipartidista en donde cada año se expande la oferta de partidos y movimientos políticos con personería jurídica, el tradicional Partido Liberal ha sido capaz de mantenerse vigente gracias a su sólida presencia a nivel regional. En el 2019, el Partido Liberal obtuvo triunfos en 429 municipios de los cuales 225 fueron gracias a coaliciones interpartidistas, demostrando así el alto nivel de presencia regional que tiene en todos los departamentos de Colombia. Con aquellos resultados favorables en mente, el Partido Liberal hace una gran apuesta con miras a las elecciones regionales de 2023, siendo el partido político con mayor número de candidatos propios y en coalición disputándose la victoria electoral este 29 de octubre.
En 2019 el Partido Liberal presentó un total de 363 candidaturas propias y estableció 554 coaliciones con otros partidos. Sin embargo, en el año 2023, se observa una disminución en las candidaturas, con un total de 499 en las candidaturas por coaliciones, mientras que las candidaturas propias se redujeron a 285. Esta tendencia revela que el Partido Liberal ha perdido influencia, principalmente debido a la creciente fragmentación del panorama electoral provocada por la aparición de nuevos partidos y movimientos políticos. Actualmente, la creación de un partido político o un grupo significativo de ciudadanos (una alternativa a los partidos tradicionales) se ha vuelto más accesible gracias a estrategias como las coaliciones, y también, la obtención de personerías jurídicas a través del reconocimiento como víctimas del conflicto armado.
Para el año 2023, se registran un total de 37 partidos políticos vigentes, de los cuales el Partido Liberal ha forjado alianzas con 28 de ellos. Es interesante notar que las colaboraciones más destacadas del Partido Liberal se han llevado a cabo con el Partido Conservador, el Partido de la U y el Partido Cambio Radical: los otros competidores fuertes del panorama regional. Es viable afirmar que estas cifras demuestran que las alianzas del partido son más de carácter estratégico que ideológico. Pues con la fragmentación electoral a la que se enfrenta el Liberal debe recurrir a tácticas que le permitan seguir en el juego, y una de ellas es sumar fuerzas con los demás partidos tradicionales. Un análisis de la gráfica también revela que la mayoría de los partidos de izquierda, algunos de los cuales son relativamente nuevos en la escena política, cuentan con un menor número de coaliciones. Entre estos partidos se incluyen el Partido Comunes, el Polo Democrático, el Partido Todos Somos Colombia y Colombia Humana. Puede inferirse que estos partidos de izquierda podrían no ser tan beneficiosos para la estrategia de consolidación planeada por el partido, ya que no cuentan con bases territoriales ni son del todo afines en términos ideológicos o de prácticas políticas. Por último, es evidente que una considerable cantidad de partidos con los que el Partido Liberal ha formado coaliciones son partidos de reciente creación. Por lo tanto, podría inferirse que estos partidos pueden requerir el respaldo de un partido con una sólida trayectoria, como el Liberal, para fortalecer su presencia y posición en las elecciones. Esta colaboración resulta mutuamente beneficiosa, ya que contribuye a la estrategia del Partido Liberal y, al mismo tiempo, brinda a los partidos más jóvenes una plataforma para una mayor visibilidad y reconocimiento.
El número de candidatos del Partido Liberal lanzándose en coalición es significativamente mayor que el número de candidatos propios y obedece a una cierta distribución geográfica. Vale la pena resaltar que existe un patrón claro frente a las zonas en las cuales se han postulado candidatos propios del partido y en qué otras se ha predominado el modelo de coalición en el caso de los candidatos liberales. En primer lugar, podemos observar cómo las regiones tradicionalmente más liberales, en términos de afinidad ideológica con el partido o el liberalismo como tal, se observa una presencia preponderante de candidaturas propias del Partido Liberal. Entre estas regiones donde prevalecen las candidaturas propias de los liberales encontramos a la región pacífica, el suroccidente del país y la costa atlántica. Por otra parte, en las regiones de tradición más conservadora como la región andina predominan los candidatos liberales presentándose por medio de coaliciones a las próximas elecciones. Como vimos anteriormente, muchas de estas candidaturas en coalición incluso contemplan alianzas con partidos ideológicamente conservadores y de derecha, posiblemente buscando atraer un electorado diverso en las regiones antes mencionadas. Finalmente, una característica general evidente a nivel nacional es la altísima presencia regional que tiene el Partido Liberal, con una fortaleza particular en las periferias del país, dejando de lado distritos electorales importantes como lo es Bogotá, donde no cuenta con candidato ni propio ni en coalición.
El Nuevo Liberalismo es otro de los partidos que han recuperado su personería jurídica recientemente tras haber sufrido un tipo de violencia que les impidió continuar con su proyecto político. Nacido como disidencia del Partido Liberal, persistió hasta 1989 cuando Luis Carlos Galán, su fundador, fue asesinado. Tras recuperar su estatus, el partido ha participado en las elecciones legislativas y presidenciales de 2022. Tras dichas elecciones solo consiguió dos cúrules en la Cámara de Representantes, un fracaso con su lista cerrada para el Senado y un segundo lugar en la consulta de la Coalición Centro Esperanza. Esta será la tercera elección en la que se mida como partido con su personería jurídica recuperada y la primera elección regional en la que podrá identificar sus fortines en la política subnacional.
Para esta ocasión el partido presenta 330 candidaturas: 177 propias y 153 en coalición. Con esta cifra, se convierte en el séptimo partido con mayor número de candidaturas propias y el noveno en número total de candidaturas (considerando las coaliciones). Es un número destacable, pues se reincorpora muy recientemente a la política y ya se ubica entre los 10 primeros lugares, solo detrás de partidos más tradicionales y experimentados en elecciones de este tipo. Es de hecho el partido nuevo con más candidaturas en estas elecciones territoriales.
En el panorama de las coaliciones que el partido conforma, su principal socio es el Partido Liberal. En una estrategia similar a la de la Alianza Verde, los principales socios del Nuevo Liberalismo para hacer coaliciones son los partidos tradicionales, que ya tienen unas bases electorales en las regiones y conocen las prácticas típicas de la política subnacional. Ahora bien, cuando se examina la coherencia ideológica de las coaliciones conformadas por el Nuevo Liberalismo, se encuentra que en su mayoría son coherentes. Al ser identificado como un partido de Centro, es coherente conformar coaliciones con partidos en esta misma posición, o con partidos de centroizquierda o centroderecha. En cambio, sus coaliciones con el Partido Conservador, Creemos y el Movimiento de Salvación Nacional, menos numerosas pero no excepcionales, son incoherentes por tratarse de partidos ubicados ideológicamente en una derecha más radical.
A nivel geográfico se observa que el partido presenta candidaturas en casi todo el país, con excepción de la región amazónica. La distribución de las candidaturas revela una doble apuesta del partido: presenta candidaturas en los lugares donde mejores resultados obtuvo en las elecciones legislativas de 2022 (Zona andina – Cafetera) y busca expandirse hacía donde sus resultados fueron más pobres como la Costa Caribe. Igualmente, se destaca que presenta candidaturas en zonas urbanas y en las grandes ciudades. A nivel de capitales, presenta candidatura en Bogotá, Cali, Cartagena, Pasto, Tunja, Manizales, Bucaramanga, Cúcuta y Villavicencio. Es de destacar el caso de Bogotá, pues se perfila como el gran fortín para el partido. En la capital, no solo obtuvo el mejor resultado en las legislativas (llegando a ganar una curul en la Cámara) sino que su candidato es el más opcionado para convertirse en el próximo alcalde de la ciudad.
La conquista de la alcaldía de Bogotá, el que muchos denominan el segundo cargo más importante del país, daría mucha más relevancia al partido a nivel nacional y sería un impresionante triunfo para un partido que se mide por primera vez en elecciones territoriales. En el resto del país, se debe comprobar si la alianza con partidos tradicionales le sirve para hacer una incursión exitosa en la política subnacional.
Comunes es el partido político que nace con posterioridad al acuerdo de paz entre el gobierno nacional y la extinta guerrilla de las FARC. En un principio se llamó Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, lo que era contraproducente pues mantenía las mismas siglas del grupo armado, por lo que decidió adoptar el nombre que hoy en día conocemos. Desde su fundación ha atravesado una serie de dificultades como la violencia dirigida hacia desmovilizados, el poco respaldo en las urnas y la existencia de disidencias del antiguo grupo guerrillero que aún están operativas. Actualmente el partido cuenta con 5 senadores y 5 representantes a la cámara, los cuales les corresponden en virtud de lo pactado en el acuerdo de paz, siendo este el último periodo en el que gozarán de esta prerrogativa. Así mismo, hay un mandatario local en ejercicio que fue electo en una coalición entre Comunes (en ese momento FARC), Colombia Humana-UP y MAIS: Plutarco Grueso, alcalde de Guapi, Cauca. Vale la pena mencionar que el alcalde de Turbaco, Guillermo Torres, conocido como “Julián Conrado”, el “cantante de las FARC”, fue parte del grupo armado, sin embargo, este fue electo con el aval del partido Colombia Humana. Tomando en cuenta que se avecinan las elecciones de mandatarios locales, este trabajo pretende resolver el interrogante de ¿Cómo este partido se plantea afrontar el nuevo reto electoral?
Para las elecciones de alcaldes, Comunes tiene participación en 100 candidaturas, siendo un número relativamente bajo comparado con las de otras agrupaciones políticas pero muy alto en comparación con ellos mismos en 2019, cuando solo tuvieron 23 candidaturas, siendo 13 de ellas propias. En su momento pocos partidos estaban dispuestos a asociarse con el entonces partido FARC, hecho que ha cambiado de la mano del Pacto Histórico y se hace evidente con el auge de candidaturas en coalición para estas elecciones, cuya composición analizaremos más adelante. Partiendo de lo anterior, se puede inferir que Comunes no cuenta con un capital político suficiente que garantice un buen desempeño de candidatos que se lancen exclusivamente por el partido, sin embargo, ha aumentado ostensiblemente su capacidad de asociarse con otros partidos de izquierda y centroizquierda gracias a su integración en el Pacto Histórico. Revisando los pocos municipios con candidatura propia del partido es posible notar que en 5 de ellos hay un patrón, pues estos sufren o han sufrido fuertemente las consecuencias del conflicto armado en el país, por lo que puede que haya mayor aceptación de candidatos provenientes de un partido que surge a partir del proceso de paz, como también puede que los grupos armados sigan contando con cierta legitimidad como consecuencia de que hayan reemplazado la presencia estatal en el pasado.
Nombre del Municipio
Particularidades
BURITICA, ANTIOQUIA
Actividades de minería ilegal con presencia del Clan del Golfo (Pardo, 2023) [1]
MARIA LA BAJA, BOLÍVAR
Municipio en la región de los Montes de María que ha sido afectado por el conflicto armado desde el siglo pasado. Hoy hay presencia del clan del golfo. Las FARC en su momento tuvo presencia, pero en los años 2000 el poder lo concentraba principalmente las AUC. (Osorio, 2015)[2]
SAN JACINTO, BOLÍVAR
También ubicado en la región de los Montes de María, las FARC tuvo una fuerte presencia en los años 90 a través del Bloque Caribe. (Verdad Abierta, 2023)[3]
JAMUNDÍ, VALLE DEL CAUCA
Presencia de las disidencias de las FARC en el municipio (El País, 2023) [4]
PUERTO GUZMÁN, PUTUMAYO
Presencia de las disidencias de las FARC, este año se enfrentaron dos bloques que pertenecían al mismo grupo (Lewin & Osorio, 2022).
En cuanto a las coaliciones, el partido Comunes forma parte de coaliciones amplias con partidos de izquierda y centro izquierda, los cuales en su gran mayoría formaron parte del Pacto Histórico para las elecciones legislativas y presidenciales del año pasado. Lo anterior es coherente al considerar que se trata de movimientos minoritarios que de forma independiente no podrían obtener un buen desempeño. A continuación, se puede apreciar el número de candidaturas para alcaldías en 2023 en las que Comunes participa en coalición con cada uno de los partidos comparadas con las que se formaron en 2019.
En cuanto a la distribución geográfica de las candidaturas, es evidente que las coaliciones de las que hace parte Comunes siguen la lógica de las elecciones presidenciales en las que fue electo Gustavo Petro, pues la gran mayoría están lideradas por su partido, Colombia H
umana. Se destaca la alta presencia de candidaturas en departamentos ubicados en el Pacífico como en los casos del Valle del Cauca y Cauca. Así mismo, en Cundinamarca y Antioquia también hay un alto número de candidaturas, aunque teniendo presente que son departamentos con un número total de municipios bastante mayor a los primeros dos que se mencionaron, por lo que la incidencia es menor. En departamentos del eje cafetero solo participan por la alcaldía de Pereira y en los departamentos de Vaupés, Guainía, Casanare y Magdalena no participaron de ninguna candidatura. En cuanto a las candidaturas propias, además de los municipios ya mencionados también encontramos a Cerrito, Santander, y a San Lorenzo, Nariño. En suma, puede decirse que sus candidaturas se concentran principalmente en las zonas periféricas y rurales del país, especialmente en la región Pacífica. Caso contrario de la región Andina donde tiene muy pocas comparado a otras agrupaciones como el Movimiento de Salvación Nacional, que volvió a la vida recientemente.
Para finalizar, podemos ver que Comunes es un partido que no ha logrado consolidarse como una fuerza independiente, por lo que su estrategia se centra en apalancarse del capital político de un sector progresista que para estas elecciones locales sí decidió abrirse a asociarse con ellos. En consecuencia, se aprecia un aumento considerable de candidaturas a alcaldías por parte del partido. Se espera que el desempeño que pueda llegar a tener en las próximas elecciones varíe con respecto a las elecciones legislativas y presidenciales que tuvo el Pacto Histórico, pues en la dimensión local las lógicas suelen ser distintas, sumado al desgaste ante la opinión pública del gobierno nacional. Así, estas elecciones serán de gran significado para Comunes, pues de ellas depende que logren consolidar bases territoriales con el fin de que pueda sobrevivir a futuro, considerando que en las próximas elecciones legislativas su representación en el Congreso dependerá exclusivamente de su desempeño electoral.
Referencias
Lewin, J. E., & Osorio, C. (2022). 18 muertos por combates entre dos grupos disidentes en el Putumayo. Obtenido de El País: https://elpais.com/america-colombia/2022-11-21/18-muertos-por-combates-entre-dos-grupos-disidentes-en-el-putumayo.html
Osorio, E. (2015). Lecciones Para El Posconflicto: ¿Por Qué El Fin Del Conflicto Armado En María La Baja, Bolívar (2006-2014) No Puso Fin De La Violencia? Revista Palobra, 15, 260-271. Obtenido de Repositorio Universidad de Cartagena: https://repositorio.unicartagena.edu.co/handle/11227/7780
Pardo, J. (2023). La guerra por la minería sigue desatada en Buriticá: el clan del Golfo estaría detrás de los ataques violentos. Obtenido de infobae: https://www.infobae.com/colombia/2023/10/16/la-guerra-por-la-mineria-sigue-desatada-en-buritica-el-clan-del-golfo-estaria-detras-de-los-ataques-violentos/
Redacción. (2023). Alerta en Jamundí por enfrentamientos entre Ejército y disidencias de las Farc este martes. Obtenido de El País: https://www.elpais.com.co/valle/alerta-en-jamundi-por-enfrentamientos-entre-ejercito-y-disidencias-de-las-farc-este-martes.html
Redacción. (2023). San Jacinto: un pueblo ‘secuestrado’ que espera por su reparación. Obtenido de Verdad Abierta: https://caso-01-secuestro.verdadabierta.com/san-jacinto-un-pueblo-secuestrado-que-espera-por-su-reparacion/
Desde su surgimiento en 2009, el partido Alianza Verde se ha ido consolidando como una fuerza política en el país. Inicialmente surgido con la personería del M-19, el partido pretendía capturar el voto de centro que no tenía muchas opciones en el sistema partidista de entonces. Así, el partido se convirtió en un referente para el voto alternativo, de centro y urbano. En la política nacional ha tenido bastante éxito, que lo ha llevado a ser un actor con influencia y poder de negociación.
En el ámbito de la política regional se debe mencionar que, durante mucho tiempo, Bogotá fue el gran fortín electoral del partido pues conquistó la alcaldía de la capital y los ex alcaldes de la ciudad se convirtieron en figuras relevantes del partido. Además, el partido también logró gran relevancia en el departamento de Boyacá, siendo la primera red de poder local que consolidó. Con el paso del tiempo, el partido se ha expandido más allá del centro del país y de las áreas urbanas. Las candidaturas a alcaldías presentadas en esta ocasión son clara muestra de esas transformaciones y expansión que ha logrado el partido. En 2019, el partido presentó 327 candidatos propios y 233 en coaliciones, mientras para 2023, el partido reduce el número de candidaturas con 284 candidaturas propias y 266 en coalición. Es el quinto partido con más candidaturas en total, y el tercero con más candidaturas propias. Los gráficos que siguen muestran que la configuración de las candidaturas del partido tiene continuidad y que la estrategia del partido en las elecciones locales es apostar en proporciones relativamente iguales por las candidaturas propias y por las coaliciones. Bajo dicha estrategia ganó en 2019 con candidaturas propias en 42 municipios y en 98 municipios con coaliciones.
Cuando se analiza el panorama de las coaliciones se encuentra que tanto en 2019 como en 2023, 4 de los 5 partidos con los que la Alianza Verde hace más coaliciones se repiten. El Partido Liberal, el Partido de la U, Cambio Radical y Alianza Social Indígena son los partidos con los que la Alianza Verde más constituye coaliciones en ambos periodos. Ello resulta paradójico dado que Cambio Radical y el Partido de la U son partidos con los que la Alianza Verde es incoherente ideológicamente al ser partidos de Centroderecha, mientras la Alianza Verde puede ser clasificada como de centroizquierda en la medida en que reúne tendencias orientadas al centro y a la izquierda. En 2019, la Alianza Verde tiene un número importante de coaliciones con partidos de izquierda como Colombia Humana, Unión Patriótica y el Polo Democrático, mientras que en este periodo 2023 hay mucha menos sociedad con este sector.
En 2023, la multiplicación de los partidos políticos, un gran número de ellos de centro, no fue sinónimo de crecimiento de las alianzas con partidos que fueran coherentes con sus posiciones ideológicas de centro izquierda. En lo regional, a diferencia de las elecciones nacionales donde las coaliciones son más coherentes con las posturas ideológicas, para un partido que quiere extender su presencia fuera de los enclaves tradicionales es más ventajoso aliarse con partidos que ya tienen un nivel de arraigo y pueden proporcionar cierta ventaja. Es decir, en lo regional prima lo estratégico sobre lo ideológico, lo que no es extraño, teniendo en cuenta que el factor ideológico no es tan definitivo en la política local como lo es en la política nacional. Los elementos claves en la política subnacional como la tradición política, las clientelas políticas, la reputación de los mandatarios anteriores y la capacidad de negociación con actores e intereses locales son bien dominados por los partidos tradicionales, la U y Cambio Radical, que aunque pierdan espacios en lo nacional siguen teniendo un gran poder regional y los hace indispensables para cualquier otro partido que quiera dar el salto de la política nacional a la subnacional.
Al inicio de esta entrada se señaló que la Alianza Verde fue un partido que nació con vocación urbana y que se concentraba principalmente en el centro del país. El mapa anterior que representa la distribución geográfica de las candidaturas muestra que ello ha cambiado. En primer lugar, la mayoría de las candidaturas son en las zonas rurales del país. De hecho, de las 15 ciudades principales del país solo tiene candidatura en 9 de ellas. Ni siquiera en Bogotá, su fortín tradicional presentó candidato debido a la falta de coordinación partidista y de un método de selección de candidatos que parecía pensado más para no tener candidato que pudiera incomodar a las varias facciones internas que para seleccionar uno En segundo lugar, ya no es un partido concentrado en el centro del país, ha ampliado su presencia a algunos lugares del Pacífico, el eje cafetero y el Magdalena medio, aun si sigue relativamente poco presente en la costa Caribe.
Todo lo anterior permite apreciar las mutaciones del partido y las diferencia en su comportamiento respecto a la política nacional. Igualmente, conocer la forma en que se componen las coaliciones permite ver cómo se configura el poder en lo local y dilucidar la estrategia de los partidos para insertarse y competir en este nivel de la política.