La primera vuelta en mapas. El derrumbe del centro

Finalmente, el centro no solo fracasó en pasar a segunda vuelta sino que su candidato, Sergio Fajardo, evitar por poco el no reembolso de sus gastos de campaña a pasar apenas por encima del umbral de 4% que lo habilita. Es una gran decepción para la coalición centro esperanza que se amplio a nuevos socios con respecto a 2018 y ambicionaba ir más allá de los 24% que obtuvo entonces. Fajardo, quien era competitivo entonces en todo el centro del país, solo conserva respaldo en grandes ciudades como Bogotá, Medellín, Tunja y las capitales de eje cafetero.

Dicho eso, el mapa de diferencia con sus resultados de 2018 muestra que es también en estas capitales que registra su mayor caída, tomada en tenaza entre las candidaturas de Petro y Gutiérrez, mientras que Hernández lo desplaza de las zonas más rurales del centro del país.

La primera vuelta en mapas: el declive de la derecha

Federico Gutiérrez no pudo revertir el desprestigio de la derecha y tiene que inclinarse en primera vuelta, dejando que Rodolfo Hernández enfrente a Gustavo Petro en la segunda. La derrota de Gutiérrez que logra apenas 24% contra 39% a Duque hace cuatro años se explica por su dificultad a atraer el voto de derecha más allá de su departamento de Antioquia. Por supuesto, pierde Santander y los alrededores a mano de Hernández, pero los resultados también están limitados en el eje cafetero o el gran Tolima. Estas limitaciones geográficas explican que Gutiérrez no logre reconstruir lo que fue la fortaleza electoral de Duque en el centro del país. La correlación con el voto de derecha de hace cuatro años es apenas de 0,29 (contra 0,62 para Hernández como vimos).

El mapa de diferencia contra Duque confirma todo eso. El voto de Gutiérrez no logra recuperar el voto de derecha de la cordillera oriental. Solo resiste en las ciudades grandes como Bogotá, mientras las zonas rurales se pasan a Rodolfo. En cambio, es interesante notar que Gutiérrez progresa en el departamento del Atlántico con respecto a Duque en 2018, una zona que habrá que mirar con cuidado en la segunda vuelta.

La primera vuelta en mapas: la irrupción de Rodolfo Hernández

Rodolfo Hernández consigue su calificación en segunda vuelta atrayendo a su candidatura los votos del centro del país, particularmente las zonas rurales, que habían dado la victoria a Iván Duque en 2018. Sin sorpresa, su departamento de Santander donde logra una hegemonía de hasta 75% en las zonas rurales es su principal bastión. De ahí, irradia hacia Norte de Santander al norte, los Llanos al oriente y el altiplano Cundiboyacense al sur. Con todo, no logra en esta primera vuelta reconstituir todo el centro geográfico conservador contra la izquierda, por la competencia de Federico Gutiérrez en Antioquia y el eje Cafetero. El ingeniero tendrá ahora el desafío de ir a dar la batalla contra Gustavo Petro en sus bastiones de las dos costas y del sur donde su presencia fue limitada.

Vale la pena señalar que, a pesar de su postura independiente y anti-política, Rodolfo es electoralmente el candidato de la derecha desde esta primera vuelta. El patrón geográfico de su voto está conectado con el de Duque en 2018 (correlación de 0,62) mucho más que con la de Fajardo (correlación de apenas 0,29) que podríamos pensar que desplaza como candidato del centro. En realidad, esto se debe a la buena adhesión del voto rural a la candidatura de Hernández.

Así, el mapa de diferencias nos muestra muy bien por donde Hernández tiene que crecer en segunda vuelta. Si supera a Duque en su bastión de Santander y alrededor de él, tiene que dirigir los esfuerzos a Antioquia y al interior de la costa donde Federico Gutiérrez siguió representando la derecha en esta oportunidad.

La primera vuelta en mapas : el auge de la izquierda

Aunque parezca pírrica de cara a una segunda vuelta que se anuncia difícil para Gustavo Petro, no hay que subestimar la victoria de la izquierda que pasó en 4 años de 25% a 40%. Como en 2018, Petro consigue sus votos en las grandes ciudades y en las regiones de la periferia geográfica, es decir, las dos costas y el sur del país. Además, una mirada más atenta muestra que La dupla Petro-Márquez suele tener mejores resultados en las ciudades capitales que en las zonas rurales de los departamentos.

Si comparamos con hace 4 años, uno se da cuenta que Petro crece sobre todo en las zonas donde ya estaba fuerte, es decir, se profundiza el desfase entre centro y periferia. La izquierda es particularmente hegemónica en la zona Pacífica y el suroccidente, quizás gracias al refuerzo de Francia Márquez. Los mayores crecimientos se dan en Cali y las ciudades importantes del Valle, Pasto, y Manizales.

Vale la pena señalar sin embargo un buen crecimiento en Antioquia y el eje cafetero, donde la izquierda trató de revertir sus debilidades en el centro del país. Finalmente, a parte de algunos pequeños municipios sueltos, Santander es el único departamento donde Petro no crece, lo que se explica por la fuerte movilización del mismo a favor de Hernández. Sin embargo, las pérdidas se limitan al mundo rural.

DISTRIBUCIÓN REGIONAL DEL CONGRESO

Colombia cuenta con un Congreso bicameral con circunscripciones diferenciadas. Tal disposición busca garantizar la representación territorial en la Cámara y una nacional en el senado. Hace dos meses se realizó la elección del legislativo, dejando un Congreso transformado en términos partidistas.  A fin de examinar la composición del congreso en términos regionales, en este informe se explorará la forma en que están representadas las regiones en el Senado y, luego al sumar las curules en cámara determinar si los departamentos están sobre o sub representados en el Congreso y cómo se manifiestan los poderes regionales en su configuración.

Los poderes regionales en el Senado

Por tanto, propósito de este informe será ver la distribución regional de las curules en el Senado. Tales datos se obtuvieron luego de revisar el perfil de los senadores electos y se asignaron atendiendo a su lugar de nacimiento, lugar donde han desarrollado su actividad política y si obedecen a algún grupo político regional. Si bien el Senado es de circunscripción nacional, en su elección juegan un papel clave los poderes regionales. Así, el senado también tiene una composición regional muy evidente donde se manifiesta el poder de los diferentes territorios y las asimetrías entre ellos.  Además, la llegada al Senado significa para los políticos pasar de ser figuras locales a consolidar un poder con proyección nacional. El nuevo Senado tiene una reconfiguración partidista importante, dándole al progresismo un número importante de curules. La gráfica muestra que un cuarto de los senadores electos pertenece a Bogotá. Dicho resultado es producto 1) del ascenso de fuerzas progresistas que provienen principalmente de centros urbanos y cuyos electores se ubican allí; 2) Bogotá es una plataforma política más amplia, con un número de electores importante y que requiere menos recursos para campaña, por lo que tiene un peso importante en la elección de senadores. Por otro lado, sucede algo similar con los departamentos donde se ubican las ciudades más grandes del país (Antioquía, Valle del Cauca, Atlántico y Santander). La distribución de las curules también muestra que 11 departamentos no tienen ningún senador.   

Número de curules en el Senado por departamento

La distribución en el mapa muestra que los senadores electos se concentran en la región andina y la Costa Caribe.  El sur y el oriente del país (con excepción de Nariño, Meta y Arauca) tienen poca representación en el Senado.  En cambio, los departamentos de la Costa Caribe demuestran tener un peso importante para la política nacional. En total, el Caribe suma 23 curules en el senado. Tal influencia se explica por varios elementos que determinan las dinámicas políticas de la región. En primer lugar, allí se concentran los niveles más altos de participación en el país. Para las elecciones legislativas hay unos poderes regionales presentes que logran buenos resultados, principalmente, a través del Partido Conservador, de la U y Cambio Radical.  En la región hay prácticas ilegales y semi ilegales vinculadas al ejercicio electoral como el clientelismo y la compra de votos.

Así, se encuentra que hay una distribución de los senadores bastante desigual y, que aun cuando se trata de una circunscripción nacional, lo regional sigue jugando un rol clave en la definición de los resultados.

Las regiones sub representadas o sobre representadas

En el caso de la Cámara la distribución de las curules se hace de forma proporcional a la población, por lo que no merece una sección aparte.  Sin embargo, para determinar si en el país hay algunas regiones sobrerepresentadas o subrepresentadas se realizó la suma entre el número de senadores y representantes para determinar el número total de congresistas por departamento. Luego, según la proporción poblacional y de congresistas se determinará si en cada caso concreto se produce uno u otro fenómeno.

En el gráfico anterior se muestra la diferencia entre la proporción de población y la proporción de congresistas. Los resultados negativos indican que hay una subrepresentación del departamento, mientras que los valores positivos significan que hay una sobrerepresentación.  Cundinamarca, Valle del Cauca Y Cauca son los departamentos más subrepresentados.  Por su parte Bogotá, Santander y Sucre están sobrerepresentados.

 Estos resultados significan que en el total de representación en el congreso no hay una tendencia a la subrepresentación de los departamentos más pequeños, ni a la sobrerepresentación en los más grandes. En cambio, es posible determinar que la subrepresentación se produce como fenómeno frecuente en los departamentos intermediarios como Cundinamarca. La predominancia de Bogotá como consecuencia del ascenso de los sectores alternativos, no significa necesariamente que los intereses que se tramitarán en el Congreso correspondan exclusivamente a Bogotá.  Por tanto, en general, es posible afirmar que hay una representación proporcional de las regiones en el Congreso.