Los partidos tradicionales en las legislativas de 2026 – El Partido Liberal.  

Tras analizar los resultados de las dos fuerzas políticas más votadas, resulta pertinente examinar la situación del Partido Liberal, el cual, aunque se mantiene como uno de los partidos más relevantes del país, evidencia una pérdida progresiva de terreno electoral. 

Dada su condición de partido tradicional, el Partido Liberal ha logrado consolidar presencia en casi todo el territorio nacional a lo largo de su historia, aunque con una distribución menos homogénea que la de otras fuerzas políticas. En la mayoría de los municipios, obtiene al menos el 5% de los votos. Las excepciones a este patrón se encuentran en departamentos como Bolívar y Antioquia, donde candidatos con arraigo regional como Lidio García y María Eugenia Lopera, respectivamente, concentran apoyos más cohesionados. Esto sugiere que, a diferencia del Pacto Histórico o el Centro Democrático que tienen bastiones claramente definidos, el Partido Liberal cuenta con varios núcleos de poder moderados donde logran establecerse sin ser la fuerza mayoritaria. En gran medida debido a que su voto es predominantemente rural.  

Por otro lado, La comparación con las elecciones de 2022 revela la ausencia de un patrón territorial claro en el comportamiento electoral del Partido Liberal. Mientras registra pérdidas significativas en La Guajira y el suroccidente del país, crece marginalmente en la región central y mantiene baja variación en las zonas cordilleranas. Este comportamiento contrasta con el aumento absoluto de votos: la colectividad pasó de 2.074.408 sufragios en 2022 a 2.275.182 en 2026, lo que representa un incremento superior a los 200.000 votos. 

Así las cosas, mientras el partido se consolida como la tercera fuerza política del país, aún enfrenta fuertes debates internos que limitan su capacidad para consolidarse en bastiones moderados o para expandirse a otras áreas, lo que lleva a que los políticos del partido que cuentan con mayor capacidad de permanencia en el Congreso son aquellos que llegaron apoyados por maquinarias regionales y poderes locales tradicionales del partido.  

La recuperación política del Centro Democrático en las elecciones legislativas.  

El pasado 8 de marzo, el Centro Democrático logró consolidarse como la principal fuerza de oposición al gobierno saliente de Gustavo Petro y como el partido de derecha más grande del país. Estos resultados pueden estar asociados al desempeño favorable en la Gran Consulta por Colombia, en la cual la candidata del partido, Paloma Valencia, obtuvo la mayor votación entre todas las consultas. 

La distribución de los votos mantiene un patrón relativamente estable. Antioquia continúa siendo el principal bastión político de la derecha, con una mayoría sólida que, como se mencionó anteriormente, empieza a verse levemente disputada por el crecimiento del Pacto Histórico en la región, aunque sin representar una amenaza en el corto plazo. El resto del apoyo electoral se concentra en el Eje Cafetero y en departamentos del centro del país, como Cundinamarca y Santander. En estas zonas también se observa un buen desempeño en la consulta por parte de la candidata Paloma Valencia, lo que sugiere una alta cohesión entre la base electoral. Este comportamiento contrasta con el de otras consultas, que no siempre evidencian correspondencia entre el interés del partido, los votantes y la consulta en sí (ver el caso de Roy Barreras). 

En comparación con las elecciones de 2022, el Centro Democrático muestra un crecimiento leve en territorios donde ya se consolidaba como fuerza mayoritaria. Este comportamiento puede interpretarse como una recuperación después de la derrota del año 2022, tras el gobierno de Iván Duque. Un caso claro de la recuperación del CD en estas elecciones es el caso de Santander, una región donde el partido había perdido terreno por el fenómeno de Rodolfo Hernández y donde ahora se muestra una tendencia al retorno de sus bases tradicionales.  Esta dinámica contrasta profundamente con la del Pacto Histórico que busca expandirse, mientras el Centro democrático busca consolidarse y recuperar su electorado. 

Por otro lado, la disminución de votos, aunque no especialmente pronunciada, se concentra principalmente en regiones periféricas donde el Pacto Histórico ya contaba con altos niveles de apoyo, como el Pacífico y algunas zonas del Caribe. Este último caso resulta particularmente ilustrativo, pues allí la competencia no solo proviene de las fuerzas tradicionales de derecha, sino también de candidaturas con arraigo regional. Un ejemplo de ello es Abelardo de la Espriella, un candidato de derecha radical oriundo de la zona, cuyo discurso ha logrado captar apoyos en una región donde, paradójicamente, el Pacto también había mostrado avances importantes. 

Consolidación territorial y competencia activa: El Pacto Histórico en las elecciones legislativas.  

El Pacto Histórico se consolidó como la principal fuerza política del Congreso electo tras los resultados de las elecciones legislativas del pasado 8 de marzo, en las que obtuvo más de cuatro millones de votos. Dado este posicionamiento, resulta pertinente analizar espacialmente la distribución de su votación y lo que esta revela sobre la configuración territorial de la izquierda en Colombia. 

En primer lugar, se evidencia que el partido cuenta con una presencia electoral significativa a nivel nacional, superando el 10% de los votos en múltiples regiones. No obstante, sus principales bastiones continúan ubicándose en la periferia geográfica del país, especialmente en departamentos como Cauca, Valle del Cauca, Nariño y Putumayo, así como en buena parte de la región Caribe. 

La alta participación en estas zonas puede estar asociada a diversos factores. Por un lado, se trata de bastiones que ya corresponden a bastiones del Pacto Histórico, esto está relacionado con una fuerte presencia étnica que es cercana al proyecto político del Pacto. Por otro lado, en estas regiones hay una marcada incidencia de la violencia armada, lo que otorga especial relevancia a la agenda de paz impulsada por el Pacto, blindando el respaldo electoral al partido.  

Al analizar esta dinámica de forma comparada entre 2022 y 2026, es posible plantear la hipótesis de que parte de su crecimiento responde a la captura de votos previamente disputados. Este fenómeno resulta particularmente visible en la región Caribe, donde la pérdida de influencia de estructuras políticas como la del exalcalde Carlos Caicedo habría generado condiciones favorables para la expansión del Pacto en Santa Marta y el Magdalena en particular. Algunos municipios ilustran este comportamiento, como Sabanas de San Ángel (+21,47%), Pedraza (+11,39%), El Retén (+10,88%) y Chivolo (+9,60%). 

Por otra parte, Antioquia constituye un caso relevante. Aunque el departamento se mantiene como un bastión histórico del Centro Democrático, se observa un crecimiento del voto del Pacto Histórico que, si bien aún no altera el predominio de la derecha, sí sugiere una incipiente disputa electoral en el territorio. 

Finalmente, la disminución de la votación se concentra en un número reducido de municipios (alrededor de 30), ubicados en su mayoría en zonas donde el Pacto ya contaba con altos niveles de apoyo, como el Cauca o la Amazonía. En este contexto, el municipio de Mirití-Paraná registra la mayor variación negativa (-0,76%). Este patrón sugiere que las pérdidas no responden a un retroceso generalizado, sino más bien a ajustes marginales dentro de sus propios bastiones. 

En conjunto, los datos demuestran que el Pacto Histórico se encuentra en una etapa de expansión, pues el apoyo al partido creció en zonas donde su presencia era débil o incipiente en 2022. Dicho crecimiento es particularmente notorio en Antioquia y el Caribe, donde, aunque no logra revertir equilibrios tradicionales, sí empieza a participar en espacios que eran ajenos. 

El éxito de la Gran Consulta 

La buena participación en la Gran Consulta por Colombia, constituyó una de las mayores sorpresas del 8 de marzo. Con casi 6 millones de votos, y más de 3 para Paloma Valencia, se compara al nivel logrado por la consulta del Pacto Histórico hace cuatro años. Esto se debió a tres factores: primero, su capacidad para concentrar el voto de la centroderecha y la derecha; segundo, la magnitud de sus resultados, pues fue, con gran margen, la consulta más votada; y tercero, el arrastre de Centro Democrática a favor de Paloma Valencia y el surgimiento de Juan Daniel Oviedo como una figura política capaz de superar a candidatos con mayor trayectoria, como Juan Manuel Galán, Enrique Peñalosa, Aníbal Gaviria, e incluso a Claudia López y Roy Barreras, quienes encabezaban las otras dos consultas. 

El análisis del primer mapa confirma que la Gran Consulta concentró la mayor parte de la participación total. En ciudades como Bogotá y Medellín la participación alcanzó cerca del 30% del censo electoral y el 25% del censo votó por esta consulta. Esta tendencia se acentúa en bastiones tradicionales de la derecha, como Antioquia, donde se ubican los municipios con mayor participación: El Retiro (43,8% del censo), Rionegro (34,9%), Envigado (34,7%) y Sabaneta (34,1%). En Cundinamarca, el segundo bastión en importancia, municipios como Cajicá registraron una participación del 30,3% en la consulta. 

Esta concentración del votos en estos ddeártamentos se hace más evidente a medida que nos alejamos del centro del país. Solo algunas capitales como Valledupar, Yopal o Santa Marta parecen superar una participación del 15%. Es valioso recalcar que estos bajos porcentajes también son resultado de una baja participación general en las consultas, pues la Alianza por La Vida solo consigue superar a la Gran Consulta en pocos municipios del Chocó y la Consulta de las soluciones no gana en ningún caso.  

Porcentaje de participación a la Gran Consulta sobre el total de electores inscritos

Con este panorama claro, es relevante revisar los resultados de los dos candidatos con mayor votación, Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo.  

Porcentajes de votos a favor de Paloma Valencia sobre el total de electores inscritos

La primera concentra su votación en regiones de tradición del Centro Democrático y que siguen una estructura muy similar a la consulta en su conjunto. Es decir, el voto de Valencia se concentra mayoritariamente en Antioquia, y la cordillera oriental y los Llanos. En estos departamentos el porcentaje de los votos por Valencia llega a superar 25% en algunos municipios como el Retiro, Antioquia el 35%. Es notable la mejora en Santander y Boyacá, departamentos en el que el uribismo sufrió la competencia de Rodolfo Hernández en 2022. 

Valencia obtiene igualmente algo de voto en zonas más adversas como Bogotá y las ciudades de la costa Caribe. Aunque no obtiene allí la mayoría, logra una base en capitales como Barranquilla, Santa Marta y Valledupar, lo que podría ser relevante de cara a una primera vuelta presidencial frente a De la Espriella quien tiene su fortín en la costa Caribe. Sin embargo, zonas más alejadas del centro del país, como el Cauca (de donde es oriunda) o Putumayo y Chocó, siguen siendo poco favorables para la candidata del Centro Democrático. 

Oviedo, por su parte, presenta un patrón mucho más concentrado en Bogotá y su zona periurbana, así como en las ciudades de Boyacá. Alcanza porcentajes de participación del 8% en Tunja y del 9% en Bogotá. Pese a ello, este desempeño le permitió obtener la segunda votación más alta de su consulta, evidenciando el peso de las áreas urbanas en las consultas. 

Porcentajes de votos a favor de Juan Daniel Oviedo sobre el total de electores inscritos

Estos resultados evidencian el ya tradicional clivaje centro-periferia en la votación de la consulta de derecha. Mientras los candidatos capturan con relativa facilidad el voto de la región andina y las grandes ciudades, enfrentan desafíos significativos para penetrar en las periferias.  Estas condiciones plantean interrogantes sobre la capacidad de estos liderazgos para construir mayorías nacionales de cara a la primera vuelta presidencial. En todo caso, la unión de ambos candidatos complementa bastante bien su votación inicial, y puede dejarlos tranquilos para ir a buscar estos votos más adversos.